Cuando me aborde la muerte con su afán de niño
le entregaré primero los pies
no vaya a ser que a través del camino, amada,
te llegue mi último latido también.
jueves, 2 de septiembre de 2010
Quixote de la avenida
¿Acaso has sentido tú, Sancho amigo,
tanta noche refugiarse en ojo humano,
terrible tristeza venida de golpe
cual bella bandada de pájaros atroces,
leve arrullo de infinitesimal soledad?
tanta noche refugiarse en ojo humano,
terrible tristeza venida de golpe
cual bella bandada de pájaros atroces,
leve arrullo de infinitesimal soledad?
martes, 24 de agosto de 2010
La casa vieja
"Lo sabe el mar en su lamento solitario
y la tierra que busca los restos de su estatua."
Eugenio Montejo.
Ahora mi habitación
y el sabor de su color indeciso
la pequeña mesa y un lápiz
de cielos abiertos
el ropero donde cuelgo mis brazos
la mañana anidando
los pliegues de mi camisa
la pared en las estrellas
mis dudas y su arrugada geometría
mis pies y sus lámparas de patios
el televisor y la cama que se parecen tanto
la vajilla maquillada de luna
el reguero de silencios por el piso.
Toda la casa
ahora es una ineludible
conversación tuya.
Asignatura de piedra
Quién me salvará de la cárcel
del mundo
aprisionado entre tanta gente.
Sin huir de la puerta que se construye
del camino entreabierto.
Quién domina la etimología
de las manos y sus consecuencias,
la prisa por alcanzar ningún sitio.
Dónde cuelga el ave el canto que le sobra
Cómo ser inadvertido por el ojo minúsculo
del tiempo, las estatuillas del amor
o la sustancia fermentada del silencio.
Dónde gritar sin el temor que alguien acuda,
escribir letras fáciles para una asignatura de piedra
Qué comerá el animal que dibuja el niño.
Alguien se lleva algo de quien duerme.
Quién salva la cárcel,
quién me salva de esa cosa que nos falta.
¿Podrá la alta muerte,
la poesía con su osamenta ambulante?.
del mundo
aprisionado entre tanta gente.
Sin huir de la puerta que se construye
del camino entreabierto.
Quién domina la etimología
de las manos y sus consecuencias,
la prisa por alcanzar ningún sitio.
Dónde cuelga el ave el canto que le sobra
Cómo ser inadvertido por el ojo minúsculo
del tiempo, las estatuillas del amor
o la sustancia fermentada del silencio.
Dónde gritar sin el temor que alguien acuda,
escribir letras fáciles para una asignatura de piedra
Qué comerá el animal que dibuja el niño.
Alguien se lleva algo de quien duerme.
Quién salva la cárcel,
quién me salva de esa cosa que nos falta.
¿Podrá la alta muerte,
la poesía con su osamenta ambulante?.
Desconocidos por casualidad
Laura, Noraima o Daniela
ignora que ya le he depreciado los ojos
ignora que ya le he leído los pies
ignora que ya le he invertido su imagen
ignora que ya le he tatuado las venas
con besos vacíos.
Laura, Noraima o Daniela
en cada encuentro casual del paradero
de buses
ignora también mi nombre.
ignora que ya le he depreciado los ojos
ignora que ya le he leído los pies
ignora que ya le he invertido su imagen
ignora que ya le he tatuado las venas
con besos vacíos.
Laura, Noraima o Daniela
en cada encuentro casual del paradero
de buses
ignora también mi nombre.
Idea blanca
Con qué me quedo?
Con la noche insuficiente que abarca los ojos
Con las vocales del tiempo y sus zapatos de arena
Con la luz de agua de los sueños huérfanos
Con la idea blanca de un hombre breve.
Con qué me quedo?
Con la tibieza prematura de un pájaro sin rama
Con el impulso prófugo de la voz discapacitada
Con el filo obtuso de un rayo del Sol
Con la época del color de dos niños.
Con qué me quedo?
Acaso contigo
o con el vacío del que te inventé?.
Con la noche insuficiente que abarca los ojos
Con las vocales del tiempo y sus zapatos de arena
Con la luz de agua de los sueños huérfanos
Con la idea blanca de un hombre breve.
Con qué me quedo?
Con la tibieza prematura de un pájaro sin rama
Con el impulso prófugo de la voz discapacitada
Con el filo obtuso de un rayo del Sol
Con la época del color de dos niños.
Con qué me quedo?
Acaso contigo
o con el vacío del que te inventé?.
Neonato
Este niño que voy gestando
hace más de un cuarto
de siglo
crece y se asoma a mis ojos
y sus juguetes a veces me atragantan
y su vino blanco inunda mis sienes.
Este niño como una suma de palabras
una agonía inevitable
una larga pausa
una fiesta en la sangre
desea nacer
pero - Dios mío- ¡no sé romper fuente!
hace más de un cuarto
de siglo
crece y se asoma a mis ojos
y sus juguetes a veces me atragantan
y su vino blanco inunda mis sienes.
Este niño como una suma de palabras
una agonía inevitable
una larga pausa
una fiesta en la sangre
desea nacer
pero - Dios mío- ¡no sé romper fuente!
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